LOS PRINCIPALES ERRORES EN LA COMUNICACIÓN DE PAREJA

Es muy fácil caer en el error de comunicarnos con nuestra pareja bajo un enfoque crítico y con poca tendencia a la solución de problemas, son tácticas que incluyen, en la mayoría de los casos, imposiciones y puntos de vista propios, sin dejar margen para los del otro.


Partiendo de esta idea, a continuación vamos a explicar algunas formas de comunicación que no ayudan demasiado al buen curso de la relación de pareja.


Tengamos en cuenta que estos errores pueden cometerse por un solo miembro de la pareja o por ambos a la vez, lo cual resultará una batalla campal. 

La Comunicación absolutista


Es una forma de comunicación en la que imponemos nuestro propio criterio a la otra persona. Este criterio personal, a menudo, está basado en normas rígidas y absolutas que nos fueron inculcadas desde pequeños y que ahora, en nuestra edad adulta, salen a flote como si hubiera que seguirlas por encima de todo, sin dar lugar a ninguna variación o a puntos de vista distintos. Este tipo de pensamiento rígido lleva detrás frases compuestas por verbos como “deber” o “tener” los cuales implican obligación. En ningun caso se usarán verbos como “gustar” o “querer”.



Ejemplos: 
-“Deberías ayudarme”
-“Me gustaría que me ayudaras”.


Si nos fijamos , la primera frase implica que la acción es algo impuesto y tiene que hacerse por obligación. Sin embargo en la segunda frase hacemos públicos nuestros deseos sencillamente, sin imposiciones y así, será más fácil hacer llegar nuestra queja a la otra persona, sin que ésta se ponga a la defensiva. 

Comunicación Extremista (visión tunel) 
Este tipo de comunicación se basa en la idea de que las cosas son blancas o negras, no existe la gama del gris. A la hora de expresar algún defecto o alguna queja, las personas con este tipo de comunicación valorarán enormemente los aspectos negativos de la situación y no nombrarán en ningún momento los positivos. Por supuesto partimos del hecho de que en un suceso, sea el que sea, por catastrófico que resulte, siempre podremos encontrar algo positivo.



Ejemplos de este tipo de comunicación son frases como:

-“Todo te sale mal”
-“No sabes hacer nada bien”
-“Eres el peor marido del mundo”


Si hicieramos un intento por encontrar la parte buena de cada frase , nos quedaría:
-“Hoy te ha salido mal el ejercicio, pero ayer hiciste bien la cena”
-“Hay cosas que te salen bien y otras mal”
-“Tienes defectos y virtudes como todo el mundo” 



Comunicación inflexible (...El deber de tener razón)
Las personas que utilizan este tipo de comunicación piensan que su punto de vista siempre es el mejor, siempre tiene la razón y la impondrán por encima de todo. Su objetivo a la hora de discutir no va a ser llegar a la resolución del problema, solo será “vencer al otro” da igual en qué y para qué.

Generalmente no les interesa para nada el punto de vista de su pareja y por lo tanto se centrarán en decir siempre la última palabra, para ello buscará ejemplos muy exagerados, utilizará argumentos extremistas o dará importancia a un único punto sin importancia con tal de ridiculizar a su contrincante y demostrarle que está equivocado y que quien tiene la razón es él.

La mejor forma de hacer frente a este tipo de personas será esperar para poder dar tu opinión, mantenerse firme , aunque no agresivo defendiendo tu punto de vista de forma repetitiva (como un disco rayado) y sin entrar en dar más explicaciones del asunto ya que éstas solo servirán de “carnaza” para alimentar a tu contrincante. 



Adivinar el pensamiento de tu pareja
Existen muchas personas que padecen esta forma peculiar de comunicarse con los demás. En primer lugar se dedican a adivinar lo que está pasando por la cabeza de la otra persona y después, actúan en consecuencia, siempre en base a su interpretación personal y a lo que creen haber visto en el otro. 

El error de esta forma de expresión es que rara vez se adivina el pensamiento y por lo tanto meteremos la pata en las acciones que llevemos a cabo después.


Lo mejor que se puede hacer es preguntar siempre a nuestra pareja su opinión y no dejarnos llevar porque le conocemos muy bien; cuando cometo errores de vez en cuando es porque no le conozco tan bien, con lo cual intenta informarte antes de actuar así evitaras muchas meteduras de pata.

La mejor manera para mejorar en nuestra relación de pareja será practicando los pequeños trucos que os damos. Intenta involucrar a tu pareja y jugar los dos a “Pilla a tu pareja”. Es un juego muy sencillo, una vez que sepáis cuales son los distintos tipos de comunicación erróneos, dedicaos a estar atentos a las formas que utiliza el otro, cada vez que veáis que lo hace mal, hacédselo saber y que cumpla un castigo acordado de antemano entre los dos. De este modo os acostumbraréis poco a poco a hacerlo bien sin necesidad de crear grandes discusiones. 
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EL ARTE DE ESCRIBIR CARTAS DE AMOR

Son esos pequeños detalles los que demuestran si el otro nos quiere o no nos quiere. La carta de amor es uno de ellos, ya que revela algunas de las claves del deseo y demuestra además las diferencias entre sexos.

¿Espías al cartero o consultas tus e-mails con el corazón a cien por hora ? Todos somos conscientes de que la carta de amor ocupa un lugar importante en las relaciones de pareja. «Ya sea una carta puntual o un intercambio repetido de misivas, yo diría que la carta es el lugar por excelencia para las confidencias y las declaraciones», nos explica el sexólogo Philippe Brenot. En los días que corren, coger la pluma o enviar un mensaje siguen siendo actos muy románticos. Poco importa si aún os estáis conociendo o en fase de caer en la rutina, apuesta por la correspondencia y dale un empujón a tu relación.
SORTEAR LA AUSENCIA
«Más allá de nuestros propósitos amorosos, la carta de amor puede tener otras dos grandes funciones», explica Philippe Brenot. La primera es, sin duda, sortear la ausencia. Se puede decir que es incluso su finalidad. Te gustaría cogerlo/la por la cintura, despertarte con el roce de sus labios... pero la distancia lo hace imposible. Escribir a la persona amada hace que la sintamos un poquito más cerca. La distancia, además, nos permite dejarnos llevar y cometer todas las osadías de las que habitualmente no seríamos capaces.

EXPRESIÓN DEL DESEO

La segunda función de la carta de amor es expresar deseo. Si nos fijamos, la correspondencia amorosa deja entrever dos facetas diferentes: el deseo inmediato de la presencia física en el caso del hombre y el deseo por conocer la naturaleza de la relación para las mujeres. Así lo demuestra un gran número de cartas de amor. Sin embargo, en las misivas femeninas no se encuentran referencias al cuerpo del varón sino que, como mucho, se evoca por detalles como los ojos, las manos o la voz. Por el contrario, el discurso masculino venera, ensalza y describe el cuerpo de la mujer recordando la necesidad de su presencia como su objeto de deseo. «En resumen, los hombres se alimentan del recuerdo de la carne y las mujeres de la relación que mantienen con el hombre», recalca nuestro sexólogo. Incluso aquí se mantiene eso de que si los hombres vienen de Marte, ellas vienen de Venus y más vale tenerlo en cuenta si no queremos llevarnos una decepción.

LAS REGLAS A SEGUIR PARA ESCRIBIR UNA CARTA APASIONADA

Aquí te daremos una serie de consejos que te ayudarán a escribir las mejores cartas de amor. Ya sea una carta tierna o apasionada, es importante hacer la introducción con un nombre personal, íntimo: Mi tesoro del Caribe o «Mi cocodrilo», haciendo un guiño a Simone de Beauvoir. A continuación, el discurso interior. Cuéntale sin pudor todo lo que te gusta hacer con él/ella, háblale de ese caos interior en el que, por su culpa, te encuentras sumergida. Por último, termínala con una despedida especial: Te envío un beso tan fuerte como nuestro amor... Como si os separárais tras una cita romántica.

CUANDO LA CARTA ES ELECTRÓNICA

Para conseguir el máximo de emoción del destinatario, la combinación ideal sería: papel, sobre, sello y perfume. Sin embargo, con la llegada de los nuevos medios de comunicación, la carta de amor se ha modernizado. Se acabó la angustia causada por las huelgas de Correos. Con la carta de amor electrónica, puedes enviar tu mensaje en el acto con total confidencialidad, a no ser que una desafortunada manipulación desvele lo que debería ser guardado en secreto...
Cumpliendo así con los mismos deberes que la misiva secreta de la época de los cajones con llave de los escritorios, un invento concebido para esconder esos mensajes románticos. Y es que, a veces, tradición rima con modernidad.-
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REANUDANDO EL DIÁLOGO CON TU PAREJA

A menudo, después de una discusión uno se siente desamparado, no sólo por lo que ha ocurrido, sino porque no sabe cómo dirigirse a su pareja, cómo unir los pedazos rotos. ¿Cuáles son los remedios para reanudar el diálogo y convertir cualquier conflicto en un episodio constructivo para la relación?
Cuando la disputa estalla, a veces resulta difícil contener las emociones y, sin querer, traspasamos los límites porque “hablamos antes de pensar”. Cuando pasa el momento crítico, ¿cómo recuperar a tu pareja y reanudar el diálogo? ¿Qué hacer para crear una situación más calmada y razonable para poder empezar de nuevo sobre unas bases menos conflictivas? Te proponemos algunas reglas básicas que te ayudarán a sobrellevar el antes, el durante y el después de la crisis y te darán algunas pistas de cómo dialogar con inteligencia…
TRÁGATE EL ORGULLO
Después de un conflicto, los reproches y las afrentas suelen llevar a la desesperación e impotencia de haber llegado demasiado lejos. Uno tiene la sensación de no saber cómo salir de ese lío. Sin embargo, basta con un pequeño esfuerzo para solucionar las cosas. Entonces, pon algo de tu parte, trágate el orgullo y da tú el primer paso. Esto puede salvar tu relación y, además, demostrar tu madurez. No dar el brazo a torcer no cambiará las cosas y el silencio sólo puede empeorarlas. Además, tienes que reflexionar sobre los reproches que le hiciste a tu pareja (y a la inversa), mirar si son exagerados o si las exigencias de tu pareja van en contra de tus principios.
DATE TIEMPO

No olvides que nadie sale indemne de una discusión y que cualquier disputa permite
comprender y conocer mejor al otro, tanto sus virtudes como sus defectos. Sin embargo, no esperes que tras una riña puedas hablar tranquilamente con tu pareja, o con un amigo o amiga. Si discutís sobre lo ocurrido enseguida, evitaréis que la situación se desborde, pero si te sientes traicionado y herido, es mejor que te tomes tu tiempo para digerir lo sucedido porque en ese momento no serás objetivo ni razonable.

ACEPTA LA DIFERENCIA

Hay que saber arreglárselas en cada discusión, porque todo conflicto puede ser constructivo para una pareja. Puede permitirte, a ti y a tu cónyuge, afirmar vuestro punto de vista y forjar el carácter, ya que discutirse también es una forma de comunicar los deseos, las necesidades y las carencias para una relación más satisfactoria. Además, estas crisis sirven para conocer mejor al otro. También tienes que aprender a apreciar sus diferencias, porque no siempre son defectos! Y cuidado con los reproches, sobre todo si son infundados y de poca importancia.
EVITA EL CONFLICTO
Es evidente que el mejor modo de reanudar el diálogo es evitando cualquier conflicto! Cuando veas que la tensión empieza a palparse en el ambiente, concéntrate y piensa en escuchar a tu pareja y en respetar su punto de vista aunque diste mucho del tuyo. En ese instante, debes hacerte las siguientes preguntas principales: cuál es el origen del problema, qué parte de responsabilidad tienes y qué soluciones pueden resolver el problema. De este modo, podrás evitar la discusión, puesto que favoreces la atención y el diálogo. El diálogo es una forma para comprender mejor los deseos, necesidades y reivindicaciones de un amigo, o amiga, o de tu pareja.
En general, toda tormenta pasa rápido...un conflicto se olvida rápidamente porque los buenos momentos que compartes entre amigos o con tu pareja pesan mucho más !!...
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